Sí pequeño tesoro, porque hoy me siento con ganas de gritar al mundo de que soy feliz.
Quizás con el giro que dió el CCAA a finales de semana pasada resulte un poco extraño, pero ha sido una piedra más en este largo camino. Hubo un comunicado en el que se nos informaba que se iban a paralizar las asignaciones por la Gripe A, el palo fué tremendo. En ese momento me quedé paralizada, te aseguro que ni sentía ni padecía. Reaccioné fríamente y pensando en que era otra prueba más que este destino nos tiene preparado. Como una buena amiga dice: parece que nos estén poniendo a prueba, que quién más tiempo resista agarrado a un palo será el que alcance su sueño (¿verdad Gina?). Hay que poner un poco de hironía a todo esto, porque sino no hay forma de remontar el vuelo.
Y este fin de semana ha tenido mucho que ver en esto, hemos recibido a cuatro buenos amigos. Shari y Pedro (cordobeses salerosos donde los haya) junto con Gina y Dani (granadinos como ningunos) han venido a pasar estos días junto a nosotros y nuestros ilicitanos preferidos Xelo y Manu. Hemos hablado, reído, bebido, comido, nos hemos achuchado (que nos hacía falta) y sobre todo nos hemos subido la moral.

Porque entre todos hemos decidido que vida solo hay una y que debemos vivirla a tope, lo que tenga que ser será queramos nosotros o no, y hasta que llegues a nuestra casa (porque en nuestras vidas y corazones ya existes) tenemos que aprovechar lo bueno que tenemos a nuestro alrededor. Y si hay que aguantar en un palo a una pierna se aguantaaaaaaaaaaaa, porque vosotr@s sois lo principal, jejejejeje .

Además estos días nos tenía reservada una gran noticia, y es que pequeño tesoro como ya te he dicho varias veces la vida de los mayores es algo complicada. Hace unos años , algo se emperró en poner nubes negras sobre nosotros y que nos fuesemos felices. Pero, por suerte, no lo consiguió y el otro día nos confirmaron que por fín las nubes negras han desaparecido y por fín vuelve a brillar el sol. Pequeño tesoro, no sabes lo feliz que nos sentimos. Jejejeje yo en particular porque papá siempre me había dicho que hasta que no volviese a brillar tú no podrías venir, para que no te mojases. Así que ahora te esperamos con los brazos abiertos, porque tu casa te echa mucho en falta.
Y es que en este largo proceso, hay tiempo para muchas cosas. Algunas buenas y otras menos buenas, pero nunca nunca deben de ser malas. Y bueno papá empieza a ver también un poquito de luz, después de 8 meses tiene un trabajo visto para dentro de un més más o menos. De verdad espero que todo vuelva a su cauce, porque lo ha pasado realmente mal. Perooooo como la vida es justa (a veces), sé que le premiará con algo bueno porque él se lo mereceeeeeeeee.
Ya ves mi niñ@ mamá está eufórica, y solamente le falta una cosa para que la felicidad sea completa: tú mi pequeño tesoro. El día en que llegues a casita será el mejor día de nuestros días y el comienzo de una nueva etapa que será la mejor.
Ven pronto tesorito, te queremos: papá y mamá.
