Sí pequeño tesoro, en el fondo de nuestra alma te seguiremos queriendo, te seguiremos esperando, seguiremos luchando, seguiremos contigo aún en la distancia.
Este camino es cada vez más y más duro, las últimas asignaciones han vuelto a ser como un jarro de agua fría. Dos días, simplemente dos días han sido asignados. Todos estamos mal, realmente bajos de moral, agotados sería la palabra.
Y nosotros nos preguntamos ¿por qué?. Le damos vueltas al porqué de esta espera, a lo incomprensible de las leyes, al por qué tantos niños deben esperar tanto para tener una familia. Hay tantas preguntas sin respuesta, que por mucho que lo intentamos seguimos sin comprender nada.
Sólo sabemos que nos duele el alma de llorar, nos duele el corazón de sufrir, tenemos los ojos tremendamente llorosos. Es que son muchos inconvenientes, muchas dudas las que últimamente nos asaltan. Ya nos parece que no hay nada seguro, en vez de sentirte más cerca te notamos alejarte sin poder hacer nada por alcanzarte.
Son días de gran confusión ¿estaremos en el camino adecuado, llegaremos al final, seremos capaces de mantener el ánimo y la esperanza?. Aysss mi vida, sinceramente en estos momentos no lo sabemos. Solamente vemos nubes y más nubes, pero de las negras. Negros nubarrones que nos rondan, en la cabeza y en el corazón. Queremos seguir luchando, queremos seguir adelante, queremos tenerte con nosotros corazón.
Y no solamente estamos nosotros tesoro, también está el resto de familia que tanto y tanto te quiere y desea tenerte aquí. El otro día volvíamos a casa en coche y tu abuelo (iaio como él quiere que le llames) miraba por la ventana, de pronto entrevió la luna. De pronto dijo: "mira la luna está creciendo, ahora mismo hay que poner la vela", a lo que tu abuela contestó: "si lo he mirado en el calendario y es sobre el 12". ¿Sabes lo que sentí en ese momento?. Pues un terrible escalofrío me recorrió el cuerpo, querría haberles dicho algo en ese momento tranquilizador pero no pude. Y no pude porque lo que me salía decirles era que quizás no existan velas en el mundo capaces de alumbrar tu camino, porque falta tanto y tanto que quizás entre todos las agotemos.
Ahora mismo se acercan una fechas que un año más me van a resultar difíciles de pasar: la Navidad. Y papá ayer me decía que este año debemos ser fuertes y disfrutar de esos días, pero ¿cómo va a ser posible?. Si cada año te echo más de menos cielo, cada año quedan tus regalos pendientes, cada año te imagino disfrutando de la cena de Nochebuena, de la Navidad, de la Cabalgata de los Reyes. Porque aquí en casa siguen pasando los Tres Reyes Magos a los que, un año más, les pediré una sola cosa: que te traigan junto a nosotros.
Pequeño tesoro: seguiremos adelante como sea, seguiremos el camino que debamos seguir, apretaremos los dientes, encogeremos el corazón e intentaremos vivir de la ilusión y la esperanza de ser tus papás alguna vez. Un beso muy grande de tus papás, que aunque tengan el "corazón partío" y tengan que ponerle tiritas al alma te aman con locura.
