Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Os queremos desear de todo corazón:

nadala_papisxinesos_2009_gym1.jpg

El olor de la Navidad

Sí pequeño tesoro, la Navidad ha vuelto a venir. Son días en los que las familias se reúnen para celebrarla juntos, días en los que además se echa mucho de menos a los que no están.

Y este año, uno más, tú no vas a estar con nosotros. Son tantas las ganas que tenemos tesoro que se nos hace muy cuesta arriba el que no estés aquí. Estas navidades en casa no hay árbol decorado, no he podido ponerlo. Llevamos mucho tiempo pensando en cómo será el año en el que tú en brazos de papá o míos pongas la estrella en lo alto, deseamos con todas nuestras fuerzas que lo decoremos los tres juntos. Así que le hemos castigado, hasta que no estes aquí él no saldrá de su embalaje. La próxima vez que lo haga será porque tus lindas manitas se dedicarán a adornarlo y desardornarlo a la vez.

Lo que sí hemos puesto ha sido un Belén, nunca lo habíamos colocado en casa así que ha sido una buena manera de mantenernos ocupados. No es muy grande, pero lo hemos hecho con mucho cariño.

hpim3747.JPG

Ahora queda "disfrutar" de estos días, de la compañía de tus primitos, de tus abuelos, tus tíos y tías. Aysss tesoroooo, te aseguro que en el corazón de cada uno de nosotros estás presente. Mamá y papá no hay día que dejen de pensar en tí y de quererte.

¿Sabes? A veces no tengo ganas de salir a la calle, las luces navideñas y el ambiente festivo me hacen decaer. Son sensaciones extrañas, porque se respira felicidad y nosotros no lo somos del todo. De nuevo volverán a pasar los Reyes Magos de Oriente y tú, aunque no puedas abrirlo, tendrás tu regalo esperando. Un año de estos los abrirás y pasarás día trás día jugando con ellos.

Hasta entonces no nos queda más que seguir soñándote, seguir deseándote y sobre todo seguir queriéndote cada día más si cabe. Mi tesoro, nuestro tesoro, recibe todos los besos y abrazos del mundo. Todos ellos para tí, de nuestra parte mi cielo, ojalá el espíritu navideño te los acerque, ojalá corazón nos puedas sentir cerquita de tí. Allí donde estés, pequeño tesoro oriental, que pases una Feliz Navidad.

Afam: Nace una nueva asociación en Granada

La experiencia de la adopción ha cambiado nuestras vidas.
Las dificultades, los papeleos, los contratiempos, la espera ...pasan a un segundo plano cuando tienes por fin en tus brazos a tu hij@, Somos una serie de familias de Granada que hemos elegido el camino de la adopción para acrecentar nuestro hogar y nuestro corazón.Algunas estamos esperando poder conocer y abrazar a nuestro hijo o hija, otras, ya tenemos a nuestros hijos entre nosotros, y todas empezamos a ver la necesidad de caminar juntos de ir creando lazos entre todos aquellos que partiendo de de las vivencias personales de la adopción reconocen que recorrer el camino juntos nos ayuda nos anima y nos fortalece, es por ello que queremos proporcionar un espacio de encuentro para todas nuestras familias.

La cigüeña aterriza en Barajas

Aysss ese momento tan mágico, tan especial, tan lejano todavía para nosotros en el tiempo se vive muy a menudo en los aeropuertos. Historias como la nuestra, vivida con tanta ilusión como la nuestra y con un final feliz como el que un día espero que vivamos.

Al leer este escrito  he disfrutado, y como no llorado ,con cada una de las palabras en él escritas con tanto cariño. Una persona, ajena a este maravilloso mundo, ha sabido plasmar y trasmitir tantas emociones que me han hecho estremecer.

Ojalá muy pronto podamos ser nosotros los protagonistas de ese mágico momento. Gracias por escribirlo.

Martes, 25 de noviembre de 2008
Francisco Abel Pablos Jiménez

La ‘cigüeña’ aterriza en Barajas

Era sábado, sobre el mediodía, yo me encontraba en la Terminal 2 del aeropuerto para encontrarme con una amiga, que venía de paso desde su tierra para coger otro vuelo en busca de sus merecidas vacaciones, y como la mayoría de la gente que nos encontrábamos por allí, estaba pendiente de pantallas donde se avisa de la llegada de los distintos vuelos y de los anuncios de megafonía, atendiendo a lo que era mi interés en ese momento, que era encontrarme con mi amiga, y algo me llamó la atención.

Me fije en un grupo de unas veinte personas que estaban colocadas frente a la cinta que hace a modo de pasillo para los pasajeros que vienen de recoger sus equipajes, justo enfrente de las puertas automáticas que permiten una rápida visión cuando se abren, de la sala donde se encuentran las cintas transportadoras de equipajes, cuando un vuelo termina. Era un grupo extraño, portaban globos de colores, cámaras de foto y videos, que utilizaban en todo momento a modo de prueba, creo, era un grupo heterogéneo gente mayor, aproximadamente de unos 70 u 80, años y gente joven entre veinte y treinta, pero todos alborotaban de forma contenida, parecía que esperaban a alguien importante, ¡y tanto!.

Me encontraba yo justo situado al final del pasillo formado por la pared y la cinta que refiero antes, justo donde se apostan las personas esas con los cartelitos con tu nombre cuando te van a buscar al aeropuerto, si eres de fuera y de cultura e idiomas distintos, con lo cual yo no tenía la visión esporádica del interior de la sala 6 de llegadas que proporciona la posición del grupo que esperaban ansiosos cuando se abren automáticamente para dar salida a los pasajeros.

Pero ellos sí, y ahí fue cuando comenzó su alboroto y estruendo, habiendo pasado hasta entonces por un grupo de esos que a uno le da por pensar, que están “dando la nota”, casi molestando. Al momento una mujer joven ataviada de manera informal, con vaqueros y un anorak, portaba un carro con maletas, pero estaba claro que no era una diva del mundo de la farándula, la diva venía detrás. En ese momento el grupo estaba exultante, gritaban y aplaudían, gritaban y lloraban, todo al tiempo, para entonces, ya habían captado la atención de todos los presentes y cercanos viajeros y demás. Justo detrás de la mujer joven que no era la diva, apareció un hombre joven también normal como la mujer que le precedía y que ya abrazaba a varios miembros del grupo y se besaban y lloraban, como digo el hombre con un porte decidido llevaba en sus brazos a una niña de un año de edad de raza negra, y a fe mía que es la niña de esa raza más bonita que he visto en mi vida.

En ese instante creo que todos los presentes ajenos a ese grupo numeroso que seguían gritando su alegría, llorando por la emoción y aplaudiendo y gritándoles a la pareja que llegaba enhorabuenas, entendimos la situación que nos era ajena hasta entonces, porque nadie tiene el corazón tan duro como para no emocionarse con esa escena.

Vi a la mujer joven recién llegada abrazarse a su padre entre sollozos diciéndole ¡Papaaaa! Y el hombre también lloraba cuando se fundía en el abrazo, una joven del grupo grababa la escena, sosteniendo a duras penas la cámara, y llorando casi con espasmos por la emoción, llevándose la otra mano a la boca, y su cara cubierta por lágrimas abundantes.

La abuela de la niña, andaba de un lado a otro, dándole gracias a Dios, agarrándose la cara envuelta en lágrimas, mientras era abrazada por varios miembros del feliz grupo, todos estaban emocionados, contentos, exultantes de felicidad.

Se trataba de una joven pareja, que venían felizmente de culminar su adopción internacional de su linda hija Sophie, es lo único que se de ese grupo, el nombre lo oí en varias ocasiones allí, pero por lo demás no quise preguntar, no tenia porque hacerlo, era un momento íntimo y familiar, solo me limité a observar, lo que pude, porque tuve que contenerme para no llorar también, lo que no conseguí con mis lagrimas que rebeldes y desobedientes me decían que estaban muy contentas de lo que observaban mis ojos.

Para entonces todos decían, “es preciosa”, “que bonita es!”, y estoy de acuerdo con ellos, todos le hacían carantoñas, le prodigaban besos y Sophie, solo miraba, con sus grandes, con los labios característicos de su genética, ¡Dios!, si que era bonita!, uno la imagina de modelo para los angelitos negros de Machín.

Pero no pregunté, no debía, mi cámara estaba en mi bolsillo y allí se quedó, no quise romper el momento familiar que allí se vivía. El padre comentaba a la niña, a su hija, “¿Qué te dicen, mi niña, que te dicen todos estos?”, creo que el idioma español le era extraño o no muy conocido.

Y fue cuando ya no pude menos, soy humano, y casi con lágrimas en los ojos llamé la atención de la madre tocándole el brazo y le dije “enhorabuena”, contestándome ella con un “gracias”, emocionado.

Sophie, “vino al mundo”, al “primer mundo”, el sábado día 22 de noviembre, en un “parto sin nada de dolor”, pero con mucho amor y ternura, estoy seguro que como el que le espera en su vida, el que le van a dar esos valientes padres cuyo honor y entrega a su paternidad está ya más que demostrada, durante el proceso que les supongo que han pasado.

En este caso, la niña vino por vía aérea, como siempre, y aterrizando en Barajas, pero en un vuelo internacional, desde algún lugar lejano.

Sophie, enhorabuena y felicidades, para ti y para tus papás, y gracias por habernos regalado uno de los momentos más emotivos que se puedan imaginar, que es la capacidad de llorar sin control por los buenos momentos de la raza humana.

Un juguete una ilusión.

Sí, un año más está aquí esta maravillosa campaña: UN JUGUETE UNA ILUSIÓN. Son unos bolígrafos preciosos con un precio de 5 €, gracias a ellos desde el año 2000 se han enviado más de dos millones de juguetes y se han dotado 1.500 ludotecas en países de África, América Latina y Oriente Próximo.

 Colabora, que toda ayuda es poca.

                                         logo_ujui.gif

La perseverancia

Claro que siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, nunca pero nunca nunca debemos rendirnos. Tenemos que seguir adelante, con fuerza, con amor, con la esperanza de que ese maravilloso día llegará.

 

ASÍ TE ESPERO YO

Pequeño tesoro oriental, son muchas las veces que te he dicho lo grande que es la familia que aquí te espera y cuanto te quiere y espera. Lejos de aquí, en Italia, viven tus primos y tus titos Ana y Juan Carlos. Es una lástima que estén tan lejos, porque solo podemos disfrutar de ellos en Navidad y en verano. Pero bueno quién sabe la vida da muchas vueltas y quizás cuando tú vengas ellos hayan regresado y podais jugar aquí juntos.

Ayer recibí un email de tu tita, simplemente precioso. Ana miles de gracias por esas bonitas palabras, no sabes lo que en momentos tan duros como los que estamos pasando últimamente anima el leer esas letras. Esta espera está resultando demasiado larga y desesperante, pero seguro seguro que un día llegará a su fín. Ese día por fin te llamarán tía. Un besazo para los cuatro.

Así te siento yo:

En el silencio acongojante cuando se habla de tí.

En el escalofrío paralizante cada vez que te pienso.

En la diaria llama de una vela.

En el bostezo inesperado lleno de lágrimas.

En la fría mirada de todas las muñecas.

En el color rosa.

A través de la sonrisa de mis hijos.

En la abundancia de todos los niños.

En la palabra madre.

En la esperanza que un día me llames tía.

Así te espero yo.

Para tu papá, el que espera y desespera día a día a mi lado.

Pués sí pequeño tesoro oriental, esta entrada es para tu papá. Te he "hablado" muchas veces sobre él, sobre lo maravillosa que es la vida a su lado.

Nosotros dos empezamos a escribir esta historia juntos hace ya algunos años. Le conocí por casualidades de la vida, creo que el destino quiso que así fuese. Poquito tiempo después de conocerle decidimos emprender nuestra vida en común, nuestra boda fué simplemente preciosa. Un 21 de septiembre de 2002 nos casamos, y ese mismo día empezamos a soñar contigo. Como todo bonito cuento también tuvimos algún momento malo, pero esos momentos son los que nos hicieron buscarte aunque fuese muy pero que muy lejos. Han pasado 6 años desde entonces y casi tres desde que nuestros corazones están unidos al tuyo y seguimos juntos, fuertes y apoyándonos codo a codo. Y tesoro, el final de esta historia la escribiremos los tres juntos (o quién sabe quizás cuatro).

Mañana papi tiene que pasar por quirófano, nada importante solo una epiconditis. Sé que está algo preocupadillo pero también sé que todo saldrá perfecto y dentro de poquito estará otra vez al 100 por cien. Así que estas palabras son para él:

Cariño una vez más gracias por estar a mi lado, incluso en estos momentos en los que andas un poco pachucho. Son muchas cosas las que hemos pasado juntos, una gran ilusión por la que luchamos día tras día. Jamás pensé poder contar con una persona como tú, tu energía, tu alegría, tu amor es lo que me hacer seguir adelante, apretar los puños y seguir mirando al futuro con optimismo (aunque a veces cuesta demasiado). Te quiero corazón y, como sé que te gusta mucho, esta canción para tí. Un beso mi alma.

Querido tesoro oriental ...

Hoy te escribo para decirte que seguimos adelante, que hemos recobrado unas poquitas de fuerzas para no abandonar este camino y esperar al final para encontrarnos.

Han sido días difíciles, muy difíciles. Estas asignaciones han sido muy duras, nos han dejado prácticamente muy tocados a todos. Pero ojo corazón, digo tocados pero no hundidos. No hundidos porque entre todos hemos conseguido volver a encender la llama de la ilusión y la esperanza.

Estos días he sentido a mi lado lágrimas de gente que vive tan lejos de mí y que, sin embargo, la siento tan cerca. Estas lágrimas no me hen mojado físicamente, pero si han calado en mi corazón. Porque somos muchos los papás que estamos metidos en este gran barco y, una vez más, hemos comprobado que remando todos juntos avanzamos en nuestro camino.

Cuando todo se derrumba y encuentras una, o muchas, manos que te agarran y no te sueltan sientes tantas cosas. Les das las gracias, lloras y ríes con ellos, les cuentas tantas y tantas cosas que tienes guardadas en tu interior... Te hacen sentir parte de ellos, de su vida, al igual que ellos ya forman parte de la nuestra para siempre.

Así que con todo nuestro corazón latiendo por tí, subiendo grandes cuestas, luchando contra lo imposible y con todas nuestras esperanzas e ilusiones puestas en tí te decimos: te queremos con locura y esperamos un día poder reunirnos los tres, sacaremos las fuerzas de donde podamos pero nunca jamás nos rendiremos. Millones de beso pequeño tesoro.

En el fondo de nuestra alma

Sí pequeño tesoro, en el fondo de nuestra alma te seguiremos queriendo, te seguiremos esperando, seguiremos luchando, seguiremos contigo aún en la distancia.

Este camino es cada vez más y más duro, las últimas asignaciones han vuelto a ser como un jarro de agua fría. Dos días, simplemente dos días han sido asignados. Todos estamos mal, realmente bajos de moral, agotados sería la palabra.

Y nosotros nos preguntamos ¿por qué?. Le damos vueltas al porqué de esta espera, a lo incomprensible de las leyes, al por qué tantos niños deben esperar tanto para tener una familia. Hay tantas preguntas sin respuesta, que por mucho que lo intentamos seguimos sin comprender nada.

Sólo sabemos que nos duele el alma de llorar, nos duele el corazón de sufrir, tenemos los ojos tremendamente llorosos. Es que son muchos inconvenientes, muchas dudas las que últimamente nos asaltan. Ya nos parece que no hay nada seguro, en vez de sentirte más cerca te notamos alejarte sin poder hacer nada por alcanzarte.

Son días de gran confusión ¿estaremos en el camino adecuado, llegaremos al final, seremos capaces de mantener el ánimo y la esperanza?. Aysss mi vida, sinceramente en estos momentos no lo sabemos. Solamente vemos nubes y más nubes, pero de las negras. Negros nubarrones que nos rondan, en la cabeza y en el corazón. Queremos seguir luchando, queremos seguir adelante, queremos tenerte con nosotros corazón.

Y no solamente estamos nosotros tesoro, también está el resto de familia que tanto y tanto te quiere y desea tenerte aquí. El otro día volvíamos a casa en coche y tu abuelo (iaio como él quiere que le llames) miraba por la ventana, de pronto entrevió la luna. De pronto dijo: "mira la luna está creciendo, ahora mismo hay que poner la vela", a lo que tu abuela contestó: "si lo he mirado en el calendario y es sobre el 12". ¿Sabes lo que sentí en ese momento?. Pues un terrible escalofrío me recorrió el cuerpo, querría haberles dicho algo en ese momento tranquilizador pero no pude. Y no pude porque lo que me salía decirles era que quizás no existan velas en el mundo capaces de alumbrar tu camino, porque falta tanto y tanto que quizás entre todos las agotemos.

Ahora mismo se acercan una fechas que un año más me van a resultar difíciles de pasar: la Navidad. Y papá ayer me decía que este año debemos ser fuertes y disfrutar de esos días, pero ¿cómo va a ser posible?. Si cada año te echo más de menos cielo, cada año quedan tus regalos pendientes, cada año te imagino disfrutando de la cena de Nochebuena, de la Navidad, de la Cabalgata de los Reyes. Porque aquí en casa siguen pasando los Tres Reyes Magos a los que, un año más, les pediré una sola cosa: que te traigan junto a nosotros.

Pequeño tesoro: seguiremos adelante como sea, seguiremos el camino que debamos seguir, apretaremos los dientes, encogeremos el corazón e intentaremos vivir de la ilusión y la esperanza de ser tus papás alguna vez. Un beso muy grande de tus papás, que aunque tengan el "corazón partío" y tengan que ponerle tiritas al alma te aman con locura.